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Con el objetivo de evaluar el impacto del buceo en las Illes Medes, el Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes y el Baix Ter ha puesto en marcha un proyecto que desde SUBMON desarrollamos, combinando ciencia y conservación en uno de los enclaves marinos más emblemáticos del Mediterráneo.

Las Illes Medes, un archipiélago de siete islotes frente a la costa de l’Estartit, son un tesoro de biodiversidad marina. Este pequeño archipiélago, protegido desde hace más de 40 años y parte del Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes y el Baix Ter, alberga una biodiversidad marina excepcional, destacando praderas de Posidonia oceanica, paredes de coralígeno cubiertas de gorgonias, y especies emblemáticas como meros de gran tamaño.

Este entorno privilegiado atrae cada año a miles de personas aficionadas al buceo. Sin embargo, su pequeña extensión y elevada afluencia de visitantes pueden generar un impacto significativo sobre la biodiversidad que alberga. Aunque el buceo no es la única causa de degradación de estos ecosistemas marinos, es fundamental estudiar sus efectos y tomar las medidas oportunas para reducir su potencial impacto. Por eso, se plantea una cuestión clave: ¿cómo garantizar una práctica del buceo que sea compatible con la conservación de este espacio?

Un proyecto para observar y mejorar

En 2024, SUBMON comenzó a trabajar en un proyecto de seguimiento científico para el Parque Natural. Esta iniciativa, que se desarrollará durante cuatro años, tiene como objetivo evaluar el impacto del buceo recreativo en las Illes Medes y plantear medidas y acciones para reducirlo, asegurando así la sostenibilidad de la actividad a largo plazo.

El proyecto combina dos tipos de seguimiento:

  • Seguimiento informado: realizado con la colaboración de los centros de buceo, permite observar y registrar el comportamiento de las y los submarinistas durante la inmersión, analizando factores como el recorrido bajo el agua, el número de contactos que realizan con el fondo marino o las paredes o su flotabilidad. También se evalúa la calidad de los ecobriefings, las charlas previas sobre buceo responsable que ofrecen los centros.
  • Seguimiento no informado: se basa en la observación anónima de buceadores, sin que estos ni los centros sepan que están siendo evaluados, lo que permite obtener una visión más objetiva y no condicionada de la actividad en su conjunto.

Técnicos de SUBMON realizando el seguimiento informado.

¿Qué hemos aprendido hasta ahora?

Los primeros resultados del seguimiento informado, presentados en abril de 2025, se basan en el análisis de 152 inmersiones y 434 buceadores monitorizados en las 13 zonas de buceo de las Medes, en las que se han recorrido un total de 43.500 metros. Los resultados obtenidos reflejan que el contacto con el fondo marino continúa siendo frecuente. Del total de personas monitorizadas, un 43,32 % realizó al menos un contacto con el entorno marino, registrándose un total de 2.272 contactos. Esto equivale a una media de 5,24 contactos por submarinista cada 10 minutos de seguimiento. A partir de estos resultados, ya pueden extraerse algunas conclusiones relevantes:

  • Los ecobriefings funcionan: las charlas previas ayudan a reducir los impactos sobre el fondo marino, mejorando la seguridad, la experiencia de los/las submarinistas y su comportamiento durante la inmersión.
  • La figura del guía es clave: en las inmersiones en las que se contaba con un guía, se ha registrado una media de 1,46 contactos por submarinista cada 10 minutos de seguimiento, mientras que en las inmersiones no guiadas esta cifra asciende a 9,58 contactos, evidenciando el papel clave del guía en la reducción de los impactos de la actividad.
  • Las aletas causan la mayoría de los impactos: el 66,83 % de los contactos registrados se realizaron con las aletas, y en su mayoría (el 72,99 %) sobre algas o fanerógamas marinas.
  • Más experiencia no significa menos impacto: aunque casi la mitad de las personas monitorizadas tenía más de 10 años de experiencia buceando, los datos muestran que a mayor experiencia y número de inmersiones, se registran más contactos con el fondo.
  • Cámaras y focos aumentan el riesgo de impacto: los datos apuntan a que quienes usan este tipo de equipos tienen más probabilidad de hacer contactos, aunque no se observan diferencias significativas a nivel estadístico.

Presentación de los resultados de 2024.

Próximos pasos: compartir y formar

El objetivo del proyecto no es solo estudiar, sino también actuar y mejorar. Por eso, a partir de estos resultados, se elaborarán materiales divulgativos dirigidos a centros de buceo y submarinistas, como infografías y guías de buenas prácticas. La finalidad es que los conocimientos generados se traduzcan en mejores prácticas y mayor concienciación.

Desde SUBMON, trabajamos para que el buceo siga siendo una actividad atractiva y emocionante, pero también respetuosa con el entorno marino. Proyectos como este son un buen ejemplo de que la ciencia y la colaboración entre todos los actores implicados son esenciales para garantizar la conservación a largo plazo de los espacios marinos.

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