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RESILIA

RESILIA: conservación de la posidonia en los espacios marinos Natura 2000 de la costa norte de Cataluña a través de actuaciones en campos de boyas de fondeo y compromiso ciudadano.

RESILIA es un proyecto de conservación liderado por SUBMON que busca preservar y restaurar el hábitat de Posidonia oceanica en el ámbito marino de los espacios Natura 2000 de la costa norte de Cataluña, específicamente en tres áreas de alta importancia ecológica: el Massís de les Cadiretes, el Litoral del Baix Empordà y l’Albera.

Este proyecto, financiado mediante una subvención de la Generalitat de Catalunya, combina gestión, investigación y participación ciudadana para enfrentar el impacto del fondeo de embarcaciones recreativas sobre la posidonia.

Proyecto financiado por los Fondos del Patrimonio Natural, con el apoyo de la Generalitat de Catalunya.

El proyecto

La posidonia es una planta marina fundamental para la biodiversidad del Mediterráneo, que forma praderas submarinas que sirven de hábitat para numerosas especies y juega un papel clave en múltiples procesos ecológicos. Este hábitat único está protegido por diversas normativas internacionales y nacionales. A pesar de ello, la posidonia enfrenta una serie de presiones e impactos derivados de la acción humana que están provocando su regresión. Una de las causas de esta regresión es el fondeo de embarcaciones recreativas. Se trata de un impacto que se ha visto agravado en los últimos años debido al aumento del turismo y de los deportes náuticos.

Para abordar esta problemática, la solución más común ha sido la implementación de campos de fondeo fijo mediante sistemas de amarre con boyas ancladas permanentemente al fondo marino, mediante estructuras como bloques de hormigón. Sin embargo, no se trata de una solución definitiva, ya que estas instalaciones no siempre se realizan de manera correcta y, en algunas zonas, se desconoce el estado actual de dichas estructuras y las presiones que ejercen sobre hábitats como la posidonia.

El proyecto RESILIA aborda de manera integral el impacto del fondeo recreativo, centrándose en el diagnóstico de los campos de boyas de fondeo y de las boyas de balizamiento, en la posterior restauración de las zonas de posidonia afectadas por estas instalaciones temporales y en la promoción de una gestión más sostenible de las mismas.

Asimismo, el proyecto estudia el estado ambiental de este hábitat y su biocenosis, e identifica y monitoriza la evolución de zonas degradadas con presencia de mata muerta.

El proyecto también fomenta la colaboración ciudadana a través de la plataforma de ciencia ciudadana MINKA, implicando a voluntarios y voluntarias en la localización de elementos de fondeo abandonados, especies de algas invasoras y nacras. Del mismo modo, se promueve la sensibilización y la educación ambiental, involucrando a la comunidad local en la conservación de la posidonia.

Áreas de actuación

El proyecto RESILIA se desarrolla en tres espacios naturales protegidos de la costa norte catalana: el Massís de les Cadiretes, el Litoral del Baix Empordà y l’Albera. En total, el proyecto actuará potencialmente en 3.258,26 hectáreas que abarcan los municipios de Tossa de Mar, Santa Cristina de Aro, Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Palafrugell, Begur y Llançà. Estos espacios forman parte de la Red Natura 2000 debido a su alta biodiversidad y valor ecológico.

La Red Natura 2000 es una red europea de espacios naturales que tiene como objetivo hacer compatible la protección de las especies y hábitats naturales y seminaturales con la actividad humana que se desarrolle, promoviendo el buen estado de conservación de los hábitats y especies de interés comunitario. Es, además, la red de espacios protegidos más extensa del mundo.

La posidonia

La posidonia es una planta marina endémica del mar Mediterráneo. Pertenece al grupo de las fanerógamas marinas, plantas de origen terrestre que se han adaptado a vivir en el medio marino. A diferencia de las algas, las fanerógamas marinas tienen raíces, tallos y hojas, y producen flores y frutos.

La posidonia forma extensas praderas que contribuyen a mantener la biodiversidad del Mediterráneo y protegen las playas y el litoral frente a la erosión. Esta planta marina crea importantes zonas de cría y refugio para numerosas especies marinas. Se estima que más de 400 especies vegetales y 1.000 especies animales habitan en las praderas de posidonia en algún momento de su ciclo vital. Además, estas praderas actúan como sumideros de carbono, ayudando a mitigar los efectos del cambio climático al capturar y almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂) atmosférico. También son grandes productoras de oxígeno y filtradoras de partículas en suspensión, favoreciendo que el agua se mantenga limpia y transparente.

Este ecosistema único está protegido por diversas normativas internacionales y nacionales, como la Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats) relativa a la conservación de los hábitats naturales y la fauna y flora silvestre, así como el Real Decreto 139/2011, que incluye la posidonia en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial.

A pesar de su protección, la posidonia afronta una serie de presiones e impactos relacionadas directa o indirectamente con la actividad humana que han contribuido a su regresión en el mar Mediterráneo. Estas pueden ser de tipo físico/mecánico (presiones directas sobre el fondo), biológico (vinculadas a la aparición o proliferación de alguna especie) o ambiental (relacionadas con la alteración de las condiciones que requiere la planta por su desarrollo).

Entre las presiones biológicas destacan la eutrofización y la pérdida de calidad del agua, y el calentamiento global, la presencia de especies invasoras como la Caulerpa cylindracea o la Rugulopteryx okamurae, que afectan a la salud de las praderas, alterando el entorno y dificultando su recuperación natural después de sufrir un impacto.

En cuanto a las presiones físicas, la pesca ilegal de arrastre y las intervenciones al litoral, como los dragados y la construcción de puertos, también pueden impactar a este hábitat. Sin embargo, un impacto muy significativo de este tipo es el provocado por el fondeo de embarcaciones. Por un lado, el uso de anclas sobre posidonia provoca el arrancamiento de haces y la destrucción de sus raíces y rizomas mientras que, por otro lado, los campos de boyas de fondeo, que tienen el objetivo de reducir el impacto del anclaje, también pueden provocar importantes impactos sobre las praderas si no están correctamente ubicados, instalados y dimensionados.

Bloque de hormigón utilizado para el fondeo de embarcaciones sobre una pradera de posidonia.

Acciones principales del proyecto

1. Diagnóstico de campos de boyas y restauración de praderas de posidonia

Revisión de los campos de boyas de fondeo y de las boyas de balizamiento instaladas en el ámbito marino de los tres espacios Natura 2000, con el fin de localizar sistemas y elementos de fondeo (bloques de hormigón, cadenas, etc.) y otros objetos de grandes dimensiones que estén impactando directamente sobre las praderas de posidonia, o que se encuentren en zonas donde esta especie podría distribuirse potencialmente. Una vez realizada esta localización, se valoran junto con las administraciones competentes las actuaciones a llevar a cabo y, posteriormente, se procede a la restauración de las praderas afectadas mediante la extracción de aquellos elementos que se hayan considerado oportunos.

Buzo profesional retirando un bloque de hormigón localizado sobre una pradera de posidonia.
Técnico midiendo con una cinta métrica una de las parcelas de mata muerta tras identificarla con boyarines temporales.

2. Evaluación del estado ambiental de la posidonia y estudio de su biocenosis

Estudio del estado ambiental de las praderas de posidonia, evaluando la densidad de haces, el porcentaje de cobertura y el grado de enterramiento de los rizomas. En cuanto al estudio de su biocenosis, se realiza un seguimiento de la posible presencia en las praderas de especies emblemáticas como la nacra (Pinna nobilis) y de especies invasoras como Caulerpa cylindracea y Rugulopteryx okamurae. En relación con la nacra, también se fomenta el reclutamiento de esta especie, actualmente en peligro crítico de extinción, mediante la instalación de colectores de larvas. Por último, dentro de esta acción del proyecto, se realiza un seguimiento de la evolución de zonas con presencia de mata muerta de posidonia, mediante la creación de parcelas control, con el fin de poder evaluar su evolución a lo largo del tiempo.

3. Participación ciudadana

Se promueve la participación de voluntarios y voluntarias en la localización, dentro del ámbito marino de los espacios Natura 2000 implicados en el proyecto, de: 1) elementos de fondeo abandonados y otros residuos de grandes dimensiones que impacten sobre las praderas de posidonia; 2) nacras; 3) algas invasoras.

Estas observaciones se publican en MINKA, una plataforma digital de ciencia ciudadana que permite compartir observaciones, principalmente de biodiversidad. Para ello, las personas usuarias deben registrarse en la plataforma MINKA y subir sus observaciones mediante fotografías. Cada observación debe incluir la ubicación precisa donde se ha realizado (coordenadas o punto en el mapa), la fecha de la observación (en el marco del proyecto son válidas las observaciones realizadas entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2027) y el nombre de la especie u objeto documentado.

Para colaborar en la iniciativa, se puede acceder directamente a la sección del proyecto en la plataforma MINKA a través de este enlace. También se puede consultar aquí la guía detallada de uso de la plataforma, para resolver dudas o ampliar información.

Infografía con los pasos para subir observaciones a MINKA y colaborar con el proyecto RESILIA.
Descárgalo aquí.
Póster divulgativo.
Descárgalo aquí.

4. Formación a las administraciones locales para promover una gestión más sostenible de los campos de boyas de fondeo

Elaboración de materiales y realización de jornadas de formación dirigidas al personal técnico y responsable de los ayuntamientos de los municipios implicados, con el objetivo de promover la sostenibilidad en la instalación y gestión de los campos de boyas de fondeo y las boyas de balizamiento. El objetivo de esta acción es proporcionar herramientas que favorezcan el cumplimiento de los objetivos ambientales establecidos por las Estrategias Marinas, garantizando la protección a largo plazo de las praderas de posidonia en estos espacios.

5. Sensibilización y educación ambiental

El proyecto RESILIA incluye diversas acciones de comunicación, sensibilización y educación ambiental, dirigidas a concienciar a la sociedad sobre la importancia del medio marino en general y de la Posidonia oceanica en particular. Algunas de estas acciones también se centran en dar a conocer la importancia de los espacios marinos que forman parte de la red Natura 2000.

Entre estas iniciativas, el proyecto desarrolla una infografía narrativa sobre buenas prácticas en el anclaje, organiza un concurso de fotografía submarina en los tres espacios Natura 2000 participantes, visita distintos centros educativos de los siete municipios participantes para realizar una charla-taller y elabora un vídeo educativo y una exposición itinerante.

Concurso de fotografía

El concurso de fotografía submarina del proyecto RESILIA nace con la voluntad de poner en valor y difundir la importancia del hábitat que conforman las praderas de Posidonia oceanica, esencial para la biodiversidad marina y la salud de los ecosistemas costeros mediterráneos. Al mismo tiempo, también quiere remarcar la relevancia que tienen los espacios Natura 2000 marinos en la conservación del patrimonio natural y dar a conocer los espacios del Massís de les Cadiretes, el Litoral del Baix Empordà y L’Albera, dando visibilidad a la gran riqueza biológica que acogen.

¿Cuándo y dónde tiene lugar el concurso?

El concurso se divide en tres ediciones: una en 2025, centrada en el espacio del Massís de les Cadiretes, y dos en 2026, una en el Litoral del Baix Empordà y la otra en L’Albera marítima.

La fecha de inicio de cada una de las ediciones del concurso es el 1 de enero, y todas finalizan el 31 de octubre.

¿Cómo participar?

Las personas interesadas en participar tienen que enviar las fotografías a la dirección de correo electrónico comunicacio@submon.org antes de la fecha de finalización de la edición correspondiente. El asunto del correo tiene que indicar “RESILIA – Concurso fotografía” y hay que incluir la siguiente información:

  • Título de la fotografía.
  • Nombre completo del autor/a.
  • Espacio Natura 2000 donde se ha realizado.
  • Categoría a la que se presenta.