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SUBMON recibe una subvención de la Generalitat de Catalunya para desarrollar el proyecto Resilia, una iniciativa destinada a conservar la Posidonia oceanica en áreas marinas protegidas de la costa norte de Cataluña.

La Posidonia oceanica, una planta endémica del Mediterráneo y de suma importancia ecológica, enfrenta una serie de presiones e impactos derivados de la acción humana que están provocando su regresión. Una de las principales causas es el fondeo de embarcaciones recreativas. Se trata de un impacto que se ha visto agravado en los últimos años debido al aumento del turismo y de los deportes náuticos.

Para hacer frente a esta problemática la solución más frecuente ha sido la instalación de campos de fondeo fijo, sistemas de amarre con boyas ancladas de forma permanente al fondo marino, mediante estructuras como bloques de hormigón. Sin embargo, no se trata de una solución definitiva, ya que estas instalaciones no siempre se realizan de manera correcta y, en algunas zonas, se desconoce el estado actual de dichas estructuras y las presiones que ejercen sobre la zona.

Resilia centrará sus acciones en los espacios del Massís de les Cadiretes, el Litoral del Baix Empordà y l’Albera.

En este contexto nace Resilia, un proyecto de SUBMON subvencionado por la Generalitat de Catalunya que se centra en la conservación y recuperación de la posidonia en los espacios de la Red Natura 2000 del Massís de les Cadiretes, el Litoral del Baix Empordà y l’Albera, tres zonas marinas de alto valor ecológico. El objetivo principal del proyecto consiste en abordar de manera integral el impacto del fondeo recreativo en 7 municipios de estos espacios de la Red Natura 2000 (Tossa de Mar, Santa Cristina d’Aro, Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Palafrugell, Begur y Llançà).

Durante los próximos cuatro años, se realizará un diagnóstico exhaustivo de las instalaciones de fondeo existentes, para identificar todos los elementos relacionados con el fondeo y evaluar su impacto sobre las praderas de posidonia. Aquellos elementos que estén dañando el hábitat marino serán reubicados o retirados. Además, se instalarán fondeos de bajo impacto para reducir futuros daños y asegurar la sostenibilidad de las actividades náuticas.

La investigación científica será clave para medir el impacto de estas acciones. Además del seguimiento de las praderas intervenidas, se realizarán estudios sobre la biocenosis del hábitat, con actividades como la búsqueda de nacras (Pinna nobilis), la instalación de colectores de larvas de nacra y el monitoreo de especies invasoras que amenazan este ecosistema, como la Caulerpa cylindracea y Rugulopteryx okamurae.

Buzo profesional retirando un muerto de hormigón.

Otra dimensión innovadora de Resilia es su apuesta por la participación ciudadana. En colaboración con la plataforma de ciencia ciudadana Minka, se movilizará sus voluntarios para localizar muertos de fondeo abandonados y recopilar datos ambientales y de biodiversidad, fortaleciendo así el compromiso colectivo con la conservación marina. Asimismo, se impartirá formación a técnicos municipales para garantizar una gestión sostenible de las zonas de fondeo, alineada con las Estrategias Marinas y los objetivos de conservación a largo plazo.

Con el proyecto ya en marcha, hemos comenzado a coordinar esfuerzos con los ayuntamientos implicados y con la Dirección General de Políticas Ambientales y Medio Natural para planificar las acciones que se desarrollarán en los próximos años.

El proyecto Resilia representa un paso decisivo hacia la protección de nuestros ecosistemas marinos, combinando investigación, innovación y participación social para asegurar el futuro de la posidonia en la costa norte de Cataluña.

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