De las 27 especies de cetáceos citadas en aguas españolas (todas ellas listadas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas), nueve tienen categoría Vulnerable, una está en Riesgo de Extinción y seis están listadas como de Interés Especial.
De entre los problemas de conservación que afectan a sus poblaciones: sobrepesca, capturas accidentales y directas debido a interacciones con artes de pesca, pérdida de hábitat y contaminación, hay que añadir también la contaminación acústica. En las últimas décadas el conocimiento sobre la biología y ecología de estos animales, y los avances de instrumental científico han permitido señalar a esta última causa como uno de los problemas de conservación emergentes más importantes.
Una de las causas de ruido submarino que más afecta a los cetáceos son las campañas acústicas de prospecciones sísmicas. En este sentido SUBMON está desarrollando el proyecto “Prospecciones Sísmicas Marinas: Acuerdo de medidas de mitigación del efecto en los cetáceos de aguas españolas e identificación de áreas sensibles” conjuntamente con la Subdirección General de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.
El objetivo de este proyecto es obtener un documento de consenso con las administraciones competentes y los grupos de estudio de cada una de las Comunidades Autónomas costeras, que pueda servir como protocolo a la hora de responder la administración a la petición de desarrollo de operaciones sísmicas en aguas españolas o zonas de influencia adyacentes.
El informe resultante reforzará el documento nacional de referencia “Impactos y mitigación de la contaminación acústica marina” añadiendo información detallada sobre áreas sensibles y especies presentes en cada una de las Comunidades Autónomas costeras de España.
Durante otoño 2011 se celebrarán reuniones con los responsable autonómicos por un lado, y se evaluarán las medidas de mitigación establecidas en otros países para adecuarlas a la situación de las costas y especies españolas.
Nota: En el caso de los cetáceos, el ruido submarino tiene distintos tipos de efectos. Puede producir daños directos a tejidos y sistemas corporales, a las estructuras auditivas (acompañados de desorientación) y también daños a tejidos vitales del cuerpo debido a aeroembolismos. Por otro lado, existen también daños indirectos como la interrupción de la comunicación acústica ente ejemplares, o el stress al estar sometidos a continuas y periódicas fuentes de ruido y a la pérdida de la calidad del hábitat y, por consiguiente, la elección de presas y hábitats marginales.




