BlueLab: mejora del estado ambiental del espacio marino Natura 2000 de L’Albera en Llançà mediante la restauración marina y el compromiso local

 

BlueLab es un proyecto de SUBMON que busca mejorar el estado ambiental del espacio marino Natura 2000 de L’Albera, en Llançà, una zona marina de alto interés para la conservación. El proyecto, iniciado mediante un acuerdo de custodia en 2021 entre SUBMON, el Ayuntamiento de Llançà y la Generalitat de Catalunya, cuenta con un enfoque innovador. Su perspectiva ascendente da prioridad a la participación de los actores locales y convierte a BlueLab en una iniciativa pionera en Cataluña. El proyecto abarca una serie de actividades, como la restauración, la conservación y las iniciativas educativas destinadas a restaurar y proteger la biodiversidad marina de esta zona.

BlueLab está liderado por SUBMON en colaboración con el Ayuntamiento de Llançà, el Parque Natural del Cap de Creus, la Cofradía de Pescadores de Llançà y la comunidad local.

El proyecto

 

BlueLab es un proyecto integral de conservación de la biodiversidad marina que se inició en 2021 con un convenio firmado por el Ayuntamiento de Llançà, la Generalitat de Catalunya y SUBMON. Este acuerdo abarca la zona marina del espacio Natura 2000 ES5120014-L’Albera, designada Zona Especial de Conservación (ZEC) de inmenso valor ambiental. El acuerdo es válido por un periodo de 4 años, hasta mayo de 2025, y puede prorrogarse por otro periodo de 4 años al final de su vigencia.

Esta zona alberga Posidonia oceanica y Zostera noltei, dos plantas marinas que crean ecosistemas vitales en el Mediterráneo, así como otras especies de interés. Sin embargo, a pesar de estar protegida oficialmente con unos objetivos de conservación definidos, la zona no se gestionaba de forma eficaz y muchas personas seguían sin conocer el estatus de protección del lugar. Todas estas circunstancias llevaron a la creación de esta innovadora iniciativa.

Con esta idea en mente, BlueLab persigue dos objetivos principales: en primer lugar, garantizar el mantenimiento o la restauración del buen estado ambiental del lugar; y en segundo lugar, implicar y comprometer a la población local en la conservación de este lugar marino Natura 2000, fomentando un conocimiento más profundo de su biodiversidad marina y de los servicios ecosistémicos que brinda.

BlueLab ha convertido L’Albera en un espacio único donde las actividades de conservación se integran con las oportunidades de participación de la comunidad local y los visitantes. Ahora no sólo es un baluarte de la conservación, sino también un centro de colaboración para proteger la biodiversidad marina de la zona.

El área

 

L’Albera, situada a orillas de Canyelles y el Rastell, en Llançà, es una Zona Especial de Conservación (ZEC) que abarca tanto el medio terrestre como el marino, con una extensión total de unas 5 hectáreas.

Esta zona marina alberga una pradera de Posidonia oceanica y otra de Zostera noltei, dos especies clave del Mediterráneo. Además, es un lugar popular para actividades recreativas como el esnórquel y el piragüismo, lo que la convierte en un emplazamiento ideal para iniciativas de educación ambiental.

La zona de L’Albera forma parte de la Red Natura 2000, una red europea de áreas de conservación de la biodiversidad creada a partir de la Directiva 92/43 /CEE y cuyo objetivo es promover el buen estado de conservación de hábitats y especies de interés comunitario y contribuir a detener la pérdida de biodiversidad. Es la red de espacios protegidos más extensa del mundo y constituye el principal instrumento de conservación de la naturaleza en la Unión Europea. Los espacios marinos representan el 38% de la superficie total de esta red.

Mapa del espacio Natura 2000 de l’Albera.
Cartografía de fanerógamas marinas en la zona Natura 2000 de l’Albera.

Logros de BlueLab

acord custodia Albera

1. El acuerdo de custodia (mayo de 2021)

El proyecto BlueLab se basa en un acuerdo de custodia marina, un concepto relativamente poco explorado en las áreas protegidas de Europa y en la Red Natura 2000 marina. En 2021, el Departamento de Acción Climática, Alimetnación y Agenda Rural (DACC) de la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Llançà y SUBMON firmaron el acuerdo, que abarcaba la zona marina de la Red Natura 2000 ES5120014- L’Albera, situada en las playas de Canyelles y el Rastell, en el municipio de Llançà. El objetivo de esta colaboración es conservar y promover la biodiversidad marina de esta zona y sensibilizar a la comunidad local sobre su protección.

La custodia marina es una estrategia de conservación y protección dirigida a fomentar la responsabilidad entre las organizaciones competentes y los usuarios del medio marino para su preservación y la utilización sostenible de los recursos. Este acuerdo legal, aplicado al espacio marino de L’Albera, regula todas las iniciativas de protección, conservación, restauración y concienciación llevadas a cabo por SUBMON en esta zona, complementando los esfuerzos de las autoridades en la gestión de la zona protegida.

Desde el inicio del acuerdo de custodia marina, SUBMON ha dirigido sus esfuerzos a evaluar el estado de conservación ambiental de la zona, lo que ha llevado a la identificación de diversos impactos antropogénicos. Algunos de estos impactos son el empobrecimiento de la calidad del agua, el calentamiento global o el impacto mecánico sobre el fondo marino, causado principalmente por el fondeo y amarre de embarcaciones. Como resultado, se han puesto en marcha una serie de acciones específicas en la zona para hacer frente a estos impactos.

2. Evaluación del estado de la praderas de posidonia (julio de 2021)

El estudio del estado medioambiental de la zona comenzó en cuanto se firmó el acuerdo. Durante esta evaluación inicial, examinamos la densidad y la cobertura de los haces de Posidonia oceanica y cartografiamos 30.000 m2 de praderas de esta especie. 

Como resultado de esta evaluación inicial, se identificaron varios impactos antropogénicos. En muchos casos, éstos se debían al desconocimiento del área protegida por parte de los visitantes y a la falta de vigilancia y control de las actividades humanas en la zona. 

Una de las amenazas identificadas fue el fondeo no regulado de embarcaciones recreativas. Las anclas, cadenas y bloques de hormigón colocados sin permiso por los usuarios crean un impacto mecánico en las praderas, lo que provoca la degradación del hábitat. En este contexto, se procedió a localizar y extraer los bloques de hormigón que estaban impactando las praderas. Se retiraron un total de 16 objetos, con un peso total de 1,72 toneladas de residuos. Con el fin de concienciar sobre este problema, también organizamos jornadas educativas para la población local, las organizaciones y las empresas turísticas de la zona.

Técnico de SUBMON preparándose para el cálculo de la densidad de haces en la zona.
Haces de posidonia replantados.
Haces de posidonia recogidos después de temporales.

3. Replantación de haces de Posidonia oceanica (2022-2023)

Las praderas de posidonia desempeñan un papel ecológico clave como hábitat fundamental para muchas especies vegetales y animales. Son decisivas en muchos procesos, como mitigar los efectos del cambio climático, capturar y fijar el dióxido de carbono y proteger la costa del impacto de temporales. Por estos motivos, es una especie protegida a escala europea, nacional y regional.

Desde SUBMON llevamos a cabo inicialmente una evaluación exhaustiva de las praderas de posidonia, que desembocó en la puesta en marcha de un proyecto piloto destinado a replantar haces de esta especie recuperados después de ser arrancados por los temporales. El objetivo era evaluar una metodología no destructiva para restaurar las zonas degradadas de praderas de posidonia. A diferencia de los métodos convencionales, que consisten en utilizar esquejes de praderas sanas, en este estudio piloto se utilizaron haces recuperados que habían sido arrancados de forma natural por los temporales. Hasta la fecha, se han replantado con éxito 243 haces de posidonia, seleccionando los ejemplares más viables y utilizando cañas de bambú biodegradables para fijarlos al sustrato. Cuatro meses después de replantar los primeros haces, los resultados parciales mostraron una tasa de supervivencia del 74,8%.

Cabe señalar que la replantación de los haces de posidonia es una tarea delicada, ya que esta especie es muy sensible a cualquier perturbación. De hecho, estudios anteriores han mostrado una baja tasa de supervivencia de los haces al cabo de tres años, lo que subraya la necesidad de seguir investigando diversas metodologías y de realizar un seguimiento a largo plazo de los haces replantados. En vista de ello, este proyecto piloto tiene tres objetivos claros: en primer lugar, evitar el impacto en praderas sanas, centrándose únicamente en la replantación de haces que no podrían prosperar de forma independiente; en segundo lugar, realizar un seguimiento medioambiental sostenido de los haces replantados dentro de la zona de custodia; y en tercer lugar, implicar a la comunidad en el proyecto. Esta implicación va más allá de la recuperación de los haces, ya que utiliza el contexto del proyecto para educar y concienciar sobre el papel vital de las praderas de posidonia.

4. Colectores de larvas de nacra (2021-2023)

En esta área de custodia, nuestros esfuerzos se han extendido más allá de la mera replantación de los haces de posidonia. Como parte de la red panmediterránea de colectores larvarios, en 2021, 2022 y 2023 instalamos colectores de larvas de nacra (Pinna nobilis). Este extraordinario molusco bivalvo, endémico del mar Mediterráneo, florece en las praderas marinas, especialmente en las dominadas por posidonia. Con algunos ejemplares que alcanzan más de un metro de longitud, se erige como una figura simbólica en el Mediterráneo. Desde finales de 2016, se ha observado un notable declive en la población de nacras a lo largo de la costa española, atribuido principalmente a un parásito recientemente identificado, Haplosporidium pinnae. Este parásito ha provocado una asombrosa tasa de mortalidad del 99% entre los individuos de la costa mediterránea española y, posteriormente, se ha extendido a otras regiones.

En nuestro empeño por salvaguardar esta especie vital, hemos puesto en marcha una serie de medidas estratégicas en nuestra área de custodia. Éstas abarcan la colocación de los colectores, seguimientos regulares para revisar su estado y limpiezas periódicas para garantizar su eficacia continuada. Finalmente, como último paso, realizamos una evaluación exhaustiva para valorar el reclutamiento potencial de larvas de nacra.

Instalación de los colectores de larvas de nacra.
Evento «Llançà’t per la conservació».
Taller de co-creación con la comunidad local.

5. Compromiso local (2021-2023)

BlueLab es un proyecto innovador que pone el foco en el compromiso local, demostrando la creciente importancia de las comunidades en la restauración y conservación de hábitats y especies protegidos. Desde su inicio, BlueLab ha conseguido implicar activamente a la comunidad de Llançà y a las entidades locales, promoviendo así una mejor apreciación del área marina protegida. Un excelente ejemplo de este compromiso comunitario se produjo durante la campaña de replantación de las praderas de posidonia, en la que los ciudadanos y ciudadanas locales participaron activamente en la recogida de haces, mientras que otras entidades locales también ofrecieron su valioso apoyo.

BlueLab también ha logrado resultados notables a través de iniciativas de ciencia ciudadana e impulsadas por la comunidad. Un gran ejemplo fue la puesta en marcha de un taller de cocreación con la comunidad local destinado a diseñar un proyecto de ciencia ciudadana para monitorizar la biodiversidad marina de la zona. Gracias a la colaboración con EmpordaiNAT, se creó una capa de observación en la aplicación iNATURALIST, con un registro de más de 4.372 especies observadas por más de 77 usuarios.

Además, el programa «Centinelas de L’Albera» ha conseguido el apoyo de 50 personas que se han comprometido activamente a proteger el espacio y fomentar la concienciación medioambiental entre la comunidad. Asimismo, en el Día Mundial de los Océanos, organizamos un acto llamado «Llançà’t per la conservació» para aumentar la concienciación sobre el espacio de la Red Natura 2000 de L’Albera y su diversa vida marina. Nuestro objetivo era animar a los ciudadanos y ciudadanas a salvaguardar esta maravilla natural y admirar de cerca su excepcional belleza.

Los esfuerzos de concienciación para promover un uso respetuoso de la zona y dar a conocer su estatus de zona protegida han tenido un gran éxito. Casi dos años después del inicio del acuerdo de custodia, se ha producido un notable cambio positivo en la forma en que la comunidad local valora la zona marina protegida. Tanto las autoridades locales como la ciudadanía se han implicado más en su conservación. En esencia, el proyecto BlueLab es un brillante ejemplo de cómo la participación ciudadana puede contribuir significativamente a la recuperación, restauración y preservación de las zonas marinas protegidas.

Próximos pasos

El proyecto Blue Lab tiene una importancia estratégica para SUBMON y, por consiguiente, nuestro objetivo es garantizar su continuidad y desarrollo en el futuro.  En este sentido, BlueLab no es un proyecto más, sino uno en el que creemos de verdad. Por este motivo, SUBMON seguirá trabajando para preservar esta zona de gran valor medioambiental.