Skip to main content

Durante el mes de junio, desde SUBMON tuvimos el privilegio de participar en dos de los eventos internacionales más relevantes sobre el futuro del océano: el One Ocean Science Congress (OOSC) y la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano (UNOC3), ambos celebrados en Niza.

Más allá de las presentaciones y los discursos, vivir desde dentro este tipo de foros nos permite reflexionar con más perspectiva sobre el papel que juegan las ONGs como agentes de cambio: acercando la investigación a la acción, conectando ciencia con política, generando espacios de aprendizaje e impulsando la participación ciudadana desde una mirada integral, pero también crítica. 

Sin embargo, también es nuestro papel resaltar cuando las cosas se están haciendo bien, y el motor encendido hace unas décadas para fomentar la cultura oceánica, comienza a dar sus frutos, haciendo visible como un eje transversal indispensable si queremos transformar la relación entre la sociedad y el océano cuando hablamos de ciencia y conservación marina.

Primera parada: One Ocean Science Congress, ciencia, urgencia y coherencia

El congreso abarcó una increíble diversidad de temáticas: restauración marina, áreas protegidas, pesquerías, conectividad, economía azul, proyectos de emprendimiento, carbono azul, ciencia ciudadana, los Digital Twins of the Ocean, modelizaciones para predicciones, calentamiento global, entre muchas otras temáticas. A veces resultaba abrumador intentar seguir todo, pero al observar en detalle, emergía un patrón claro: todos los temas compartían un mismo objetivo: acción, en donde la economía azul es un componente esencial. Sin embargo, no se trata de cualquier economía azul, sino de una economía azul Sin embargo, no se trata de cualquier economía azul, sino de una economía azul Sin embargo, no se trata de cualquier economía azul, sino de una economía azul regenerativa1, basada en evidencia científica y en la sostenibilidad a largo plazo. Aún queda mucho por avanzar, y es justamente aquí donde las ONGs tenemos un rol clave.

En el marco del proyecto SEA2SEE, desde SUBMON, tuvimos el privilegio de formar parte de la programación oficial del OOSC con una presentación oral centrada en nuestro enfoque de la seafood literacy y las acciones de engagement que hemos llevado a cabo. Pudimos enseñar en un espacio amplio y concurrido, cómo la participación activa puede transformar la forma en que entendemos y consumimos productos del mar, a través de herramientas educativas, tecnológicas y comunitarias que conectan el conocimiento con las decisiones cotidianas.

En este sentido, uno de los momentos más potentes del OOSC fue la firma colectiva de de la comunidad científica exigiendo a los gobiernos que la UNOC3 fuera la conferencia de la acción. Se reclamó una respuesta inmediata, basada en la evidencia científica, la equidad y la responsabilidad compartida, con tres pilares clave:

  1. Actuar ya donde la ciencia es clara: eliminar subsidios a los combustibles fósiles, proteger al menos el 30% del océano y erradicar la pesca ilegal.
  2. Avanzar el conocimiento antes de tomar decisiones irreversibles: frenar intervenciones de alto riesgo sin suficiente evidencia, invertir más en ciencias oceánicas, observación marina y apoyar una economía azul regenerativa basada en ciencia.
  3. Transformar el conocimiento en acción y la acción en justicia: avanzar la cultura oceánica en la educación, promover una gobernanza inclusiva y apoyar el liderazgo local, con total transparencia y aplicando el principio de precaución.

Aunque el camino es largo, fue alentador ver cómo nuestros proyectos están alineados con estas prioridades globales. Desde SUBMON, contribuimos con acciones que:

  • Fomentan la custodia marina basada en conocimiento integrado, como en el proyecto BLUE CONNECT;
  • Protegen y restauran ecosistemas marinos, como en el proyecto OCEAN CITIZEN;
  • Luchan contra la pesca ilegal y promueven sistemas alimentarios sostenibles desde el mar, como en el proyecto SEA2SEE;
  • Acciones que apuesten por un conocimiento transdisciplinar orientado a la acción.

Sin embargo, a pesar del gran nivel científico, se siguen echando en falta espacios reales de interacción y diálogo entre responsables políticos, investigadores y ONGs. A menudo se nos pide innovación, compromiso social y enfoques transdisciplinares, pero en eventos de esta magnitud, donde se reafirman estos valores, no siempre se consigue llevarlos a la práctica. Faltan formatos más horizontales, más participativos, que fomenten una verdadera co-creación de soluciones y, sobre todo, compromisos reales de implementación.

A nivel de conclusiones del congreso, nos vamos satisfechos y con rumbo claro. Analizando las diez recomendaciones clave extraídas de la conferencia, encontramos un respaldo directo a nuestras líneas de trabajo. Saber que nuestros proyectos están alineados con las estrategias internacionales refuerza nuestra convicción de que vamos por el buen camino.

Recomendaciones del One Ocean Science Congress.

Segunda parada: UNOC3, una conferencia global… y una llamada a la coherencia

La participación de las ONGs en la UNOC3 fue tan necesaria como inspiradora. Desde SUBMON, como entidad acreditada, pudimos acercar la voz de la sociedad civil y compartir nuestras experiencias desde el terreno. Como knowledge brokers, contribuimos a tender puentes entre la ciencia y las políticas públicas, defendiendo siempre la necesidad de colocar la cultura oceánica como pilar para una transformación real.

Pero la realidad del evento nos dejó también sensaciones mixtas. En muchos momentos, la distribución de espacios y la falta de planificación dificultaron el intercambio: salas enormes casi vacías, otras con aforo limitado, y barreras logísticas que impedían conectar zonas o acceder a sesiones clave. La comunicación previa fue escasa y poco clara, lo que hizo difícil aprovechar al máximo un evento de esta magnitud. Incluso aspectos como la gestión energética, de residuos o de accesibilidad invitan a una reflexión crítica si de verdad queremos que este tipo de eventos estén a la altura del reto que enfrentamos.

A pesar de ello, hubo momentos valiosos. En el marco del proyecto SEA2SEE, organizamos un evento paralelo que, a pesar de haber tenido una asistencia modesta, se convirtió en un espacio de alto valor. El formato reducido, en una pequeña sala de teatro a pie de calle, permitió un diálogo profundo entre asistentes y ponentes, con debates honestos sobre trazabilidad, transparencia y consumo responsable de productos del mar. Las preguntas fueron complejas, las respuestas con muchos matices, pero el proceso compartido de reflexión fue auténtico. Se sintió, realmente, la fuerza del trabajo en red y el interés común por mejorar la trazabilidad y proporcionar información de fácil acceso a los consumidores.

Evento paralelo donde participó nuestra compañera Juanita Zorrilla.

Luego de 15 días intensos, nos volvemos con esperanza. Con nuevos contactos, nuevas conversaciones y propuestas de colaboración y muchas ideas por seguir desarrollando. Nos reafirmamos en que hay que trabajar más cerca y no más lejos de los decisores políticos, para que sean valientes a la hora de aplicar medidas simples pero necesarias, aunque impliquen cambios drásticos.

A pesar de las contradicciones que aún persisten entre lo que se dice y lo que se hace, las dos conferencias nos recordaron algo fundamental: no estamos solos. Hay una comunidad amplia, comprometida y diversa que trabaja desde la ciencia, la educación, la conservación y la innovación social para lograr un cambio real.

Nos falta tiempo, vamos tarde, pero seguimos adelante, convencidos de que la transformación es posible. Desde SUBMON, seguiremos navegando entre alianzas, con evidencia y trabajo de rigor, hacia un futuro más justo, sostenible y saludable para nuestro océano.


1 le Gouvello, R. & Simard, F. (2024). Towards a regenerative Blue Economy. Mapping the Blue Economy. Gland, Switzerland: IUCN ↩ Volver

Comentario post del blog-ES