En las aguas del litoral catalán habitan varias especies de cetáceos que pueden ser avistadas desde la costa o desde una embarcación. En caso de tener la suerte de ver estos animales desde la distancia, reconocer la especie puede ser un reto, especialmente sin experiencia en observación marina. Por eso, aquí ofrecemos algunos consejos para identificar las especies de cetáceos que frecuentan estas aguas.
Aspectos clave para la identificación de cetáceos
- Tamaño, color y comportamiento: la combinación de estos factores puede ayudar en la identificación de estos animales. El tamaño, la forma, la coloración del cuerpo, las marcas distintivas y si viajan en grupos pequeños o grandes son algunos de los principales aspectos que deben considerarse.
- Hábitat: la proximidad a la costa donde podemos encontrar a cada especie también es un factor a tener en cuenta. Algunos cetáceos suelen encontrarse en aguas más cercanas a la costa, donde la profundidad es menor, mientras que otras solo se encuentran en aguas más profundas.
- Las aletas: las aletas son otro elemento distintivo. Por ejemplo, la aleta dorsal, que suele estar situada en la línea media del dorso, es una característica clave. La forma, el tamaño y la posición de la aleta dorsal pueden variar significativamente entre especies. Algunas tienen aletas dorsales más pequeñas y redondeadas, y otras más grandes o con formas distintivas. Además, en algunas especies está situada más hacia adelante, mientras que en otras se encuentra más hacia atrás. La cola, o aleta caudal, con su forma horizontal plana, también es característica de todos los cetáceos.
- El soplo: los cetáceos son mamíferos y por lo tanto, necesitan salir a la superficie a respirar. Estos animales respiran a través del espiráculo, que consiste en un orificio ubicado en la parte superior de la cabeza que conecta con los pulmones. Una vez los cetáceos llegan a la superficie, expulsan el aire rápidamente a través del espiráculo e inhalan de nuevo. La exhalación se observa como una fuente de vapor blanquecina compuesta por la combinación de aire a presión y la capa de agua sobre la cabeza del animal que se eleva al expulsar el aire. Este soplo es a menudo el primer indicio de la presencia de un cetáceo en la zona. El número de orificios del espiráculo es otra característica que puede ayudar a distinguir la especie de cetáceo que se está observando. Los delfines, zifios y cachalotes (pertenecientes a la familia de los odontocetos) presentan un solo orificio, mientras que las ballenas con barbas (de la familia de los misticetos) tienen dos orificios.
Especies de cetáceos en el litoral catalán
A continuación, se ofrece una breve descripción de algunas de las especies más comunes de cetáceos que pueden encontrarse en el litoral catalán y de sus rasgos más característicos. Las especies se presentan en orden desde las que se suelen encontrar más cercanas a la costa hasta las que suelen habitar en aguas más alejadas.
- Delfín mular (Tursiops truncatus): este robusto delfín, de hasta 4 metros de longitud se identifica por el color gris de su cuerpo con los laterales más claros y el vientre blanco. Se trata de una especie común en el Mediterráneo y es una de las especies más emblemáticas, ya que se puede observar a muy poca distancia de la costa. Su aleta dorsal es alta y curvada, y su grupo varía en tamaño de 2 a 25 individuos, aunque se han observado grupos mucho más grandes.

Delfín mular (Tursiops truncatus) – Natàlia Amigó.
- Delfín listado (Stenella coeruleoalba): de tamaño más pequeño que el delfín mular (hasta 2,5 metros de longitud) con una coloración que oscila entre gris oscuro en la parte superior y blanco o rosado en la parte inferior. Se caracteriza por las 3 líneas oscuras que se extienden desde la parte posterior del ojo. Una de ellas se extiende hacia la aleta dorsal, la segunda hasta la zona ventral del animal y la última llega a la aleta pectoral. Es una especie con preferencia por las aguas pelágicas, más lejanas a la costa, donde se agrupa en docenas de individuos y, a veces, se puede observar en grupos mixtos con otras especies de cetáceos.

Delfín listado (Stenella coeruleoalba) – Natàlia Amigó.
- Delfín común (Delphinus delphis): a pesar de su nombre, esta especie de delfín no se avista de forma tan frecuente en aguas catalanas. Tiene un tamaño similar al delfín listado, pero es fácilmente reconocible por su coloración característica en forma de reloj de arena, con laterales amarillos que forman una V. La aleta dorsal tiene forma triangular, y su cuerpo es esbelto en comparación con otros delfines.

Delfín común (Delphinus delphis) – SUBMON.
- Calderón común (Globicephala melas): característico por su coloración negra brillante y la cabeza redondeada, sin hocico, puede medir hasta 6 metros de longitud. Su aleta dorsal tiene una base ancha y una forma muy curvada. Se distingue por una mancha en forma de “W” en el pecho.

Calderón común (Globicephala melas) – Natàlia Amigó.
- Calderón gris (Grampus griseus): este calderón presenta un cuerpo compacto de hasta 4 metros de longitud y la cabeza de forma globosa sin hocico diferenciado. Su aleta dorsal es alta y puntiaguda. Una de sus características más notables son las múltiples cicatrices blancas sobre el cuerpo gris, que adquieren a lo largo de los años a causa de las interacciones con otros individuos, presas o el fondo marino.

Calderón gris (Grampus griseus) – Natàlia Amigó.
- Cachalote (Physeter macrocephalus): es el cetáceo dentado más grande del mundo, con una longitud que puede alcanzar hasta los 18 metros en machos. Se diferencia por su enorme cabeza, que constituye un tercio de su cuerpo, y su color gris/marrón oscuro. Se caracteriza por mostrar su aleta caudal al iniciar sus inmersiones. Además, el espiráculo se encuentra ligeramente desplazado hacia la parte izquierda de la cabeza, provocando que el soplo de esta especie presente una inclinación de aproximadamente 45º hacia el mismo lado, lo que puede ayudar a diferenciarlo del soplo del rorcual común.

Cachalote (Physeter macrocephalus) – Carla A. Chicote.
- Zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris): esta especie es difícil de avistar debido a sus largas inmersiones, que pueden superar los 120 minutos y alcanzar los 3.000 metros de profundidad. Presenta un cuerpo robusto y compacto de color marrón y una aleta dorsal pequeña desplazada ligeramente hacia la parte posterior del cuerpo. Sus cortas apariciones en superficie y su timidez hacia las embarcaciones hacen que sea un verdadero reto identificarlo.

Zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris) – Daniel San Roman.
- Rorcual común (Balaenoptera physalus): se trata del único misticeto, o cetáceo con barbas, presente en estas aguas de forma común durante los meses de primavera. A diferencia de los odontocetos, que incluyen al resto de las especies mencionadas anteriormente, los misticetos no tienen dientes, sino barbas a través de las cuales filtran su alimento. El rorcual común es la segunda ballena más grande del mundo, alcanzando longitudes de hasta unos 20 metros en el Mediterráneo. Su soplo es muy potente y su exhalación es bastante sonora, pudiendo ser escuchada a gran distancia. Se caracteriza por su coloración oscura, con vientre blanco y una pigmentación asimétrica en la mandíbula inferior: el lado derecho es blanco y el izquierdo negro, lo que lo hace fácilmente reconocible.

Rorcual común (Balaenoptera physalus) – Dani San Roman.
Precauciones al observar cetáceos desde embarcaciones
La observación de cetáceos en libertad en aguas españolas está regulada por el Real Decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, que establece medidas de protección de los cetáceos y determina el código de conducta a seguir en aguas de jurisdicción española. Es importante tener presente que, según el artículo 3.4 de la Ley 41/2010 de 29 de diciembre, la observación de cetáceos está sujeta a una autorización previa, que debe ser otorgada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Las pautas específicas y recomendaciones son las siguientes:

Infografía normas generales de conducta para observar delfines y ballenas. CC Natàlia Amigó / SUBMON.
Es fundamental destacar que la observación de cetáceos desde embarcaciones debe realizarse con precaución para evitar perturbar a los animales. Las especies de cetáceos que habitan en nuestras aguas se encuentran en zonas clave para su alimentación, reproducción y migración. La presencia de embarcaciones puede provocar cambios en su comportamiento, con un impacto negativo sobre su supervivencia. Por ello, es imprescindible llevar a cabo la observación de forma responsable, minimizando nuestro impacto sobre ellos.
De la misma manera, el vuelo de drones sobre estos animales se encuentra regulado por la misma legislación, y solo puede volar un dron con los permisos pertinentes.
Siguiendo estas pautas y respetando las normativas, la observación de cetáceos puede ser una experiencia fascinante y enriquecedora. Aunque identificar a estos magníficos animales pueda requerir algo de práctica, el conocimiento de sus características distintivas nos ayudará sin duda a reconocer y disfrutar de manera más consciente de la rica biodiversidad del litoral catalán.
Todas las imágenes se han tomado con el permiso del MITECO en el marco del proyecto AHAB, del proyecto SCARS y del proyecto CETAMED NORTE.




