Del 17 al 21 de junio, Nápoles fue el escenario de dos eventos clave para la comunidad científica dedicada al estudio de las fanerógamas marinas: la “World Seagrass Conference” y el “15º International Seagrass Biology Workshop”. Andreu Dalmau, técnico responsable de proyectos en SUBMON, tuvo la oportunidad de participar en estas conferencias, donde se abordaron numerosos temas relacionados con la importancia y la conservación de estas plantas marinas.

Andreu Dalmau respondiendo preguntas sobre el póster expuesto en el congreso.
Es fundamental recordar que las fanerógamas marinas desempeñan un papel crucial en el medio marino, constituyendo el hábitat costero más importante a nivel ecológico. Sin embargo, la percepción que tiene la sociedad respecto a estas plantas marinas no siempre es acorde a su importancia, existiendo todavía un gran desconocimiento sobre ellas. Durante la conferencia, se reflexionó sobre la necesidad global de darlas a conocer para poner en valor su rol y fomentar su preservación.
A lo largo de la conferencia y los workshops, se abordaron múltiples aspectos sobre la biología de las fanerógamas marinas, su capacidad de adaptación al cambio, los avances en su estudio y mapeo, así como su enorme contribución en la captura y secuestro de carbono, siendo un elemento clave dentro del concepto de carbono azul.
Uno de los temas centrales de la conferencia fue la restauración de praderas, una cuestión de gran relevancia actualmente en la comunidad científica. Durante el evento, se presentaron diversos estudios y metodologías desarrolladas para distintas especies a nivel mundial. Estas actuaciones, que han ganado notoriedad en el marco de la Década de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas (2021-2030), deben abordarse con precaución.
Es crucial entender que la restauración de praderas no es una solución mágica. No se puede reintroducir una especie en todas las áreas donde históricamente se distribuía sin antes eliminar los impactos que provocaron su regresión. Además, la viabilidad de la restauración depende de la biología y los requerimientos específicos de cada especie. Esta práctica, relativamente nueva, aún carece de suficientes estudios a largo plazo que permitan evaluar su efectividad a lo largo del tiempo. Asimismo, el proceso de restauración conlleva un costo económico significativo.
Por ello, la restauración de praderas marinas no debe ser vista como una solución definitiva para todos los problemas que enfrentan las fanerógamas marinas. Es crucial conservar las praderas sanas y reducir los impactos y presiones que sufren para promover su recuperación natural. La restauración de praderas, especialmente en el caso de especies sensibles y de desarrollo lento como la Posidonia oceanica, es complicada y no siempre viable a medio-largo plazo. Por ello, bajo nuestro punto de vista nunca se debería afectar a una pradera sana para restaurar a otra; en su lugar, se deberían utilizar únicamente haces arrancados de forma natural o semillas propias de la zona, siempre que se pueda disponer de ellas.
En todo caso, se debe ser muy prudente con el auge de este tipo de actuaciones, ya que implican a especies protegidas, que no pueden ni deben ser manipuladas por cualquier persona. Además, existe el riesgo de que, en el mundo actual, a medio plazo se fomente la mercantilización de estas actividades a gran escala (por ejemplo, a cambio de créditos de carbono), sin contar siempre con una base científica sólida que garantice su éxito a largo plazo.
Por último, participar en la conferencia ha sido muy enriquecedor debido a la diversidad de personas y países representados. Hemos aprendido sobre distintas iniciativas a nivel mundial y conocido las diferentes realidades y contextos socioculturales que condicionan su desarrollo. Este intercambio de conocimientos y experiencias es vital para avanzar en la protección y restauración de las fanerógamas marinas en el Antropoceno.





