Un faro suele definirse como “una torre situada junto a la costa, con una luz en lo alto para advertir a los barcos de rocas y otros peligros”. Pero su significado para las personas va mucho más allá de la navegación. Un faro representa cultura, seguridad, memoria, tradición, inspiración y esperanza.
El chocolate, por su parte, despierta los sentidos y une a las personas más allá de las fronteras. A primera vista, faros y chocolate parecen no tener nada en común, pero ambos actúan como potentes conectores capaces de despertar curiosidad, fomentar la participación y crear experiencias compartidas.
Ese mismo espíritu de conexión se sintió en la Conferencia de la European Marine Science Educators Association (EMSEA), celebrada este septiembre en Oostende (Bélgica). Allí exploramos cómo la cultura oceánica puede actuar como un faro para la sociedad, guiando el conocimiento, la responsabilidad y la acción, pero también generando inspiración y alegría, como al compartir un bombón belga con forma de concha marina.
La conferencia de este año ofreció un espacio clave para compartir avances e innovaciones en cultura oceánica. SUBMON presentó dos proyectos que dan vida a esta visión, transformando las ideas en acciones tangibles y con impacto:
- Proyecto SEA2SEE: a través del desarrollo de un curso en línea masivo y abierto (MOOC), SEA2SEE busca mejorar el conocimiento sobre los productos del mar y promover un consumo más responsable. Este curso ayuda a comprender la relación entre las personas y el océano que hay detrás de cada elección alimentaria, fomentando prácticas informadas y sostenibles.
- Proyecto BiodivOcean: centrado en la educación sobre biodiversidad marina, este proyecto ofrece recursos prácticos para que los centros educativos puedan explorar los ecosistemas marinos, la ciencia ciudadana y métodos de aprendizaje inclusivos. Estas herramientas permiten al profesorado acercar el mar al aula y despertar en el alumnado la curiosidad y el compromiso con su conservación.

Juanita Zorrilla presentando el proyecto SEA2SEE.
Ambos proyectos demuestran cómo la cultura oceánica va más allá del conocimiento: inspira acciones reales y fortalece nuestro vínculo con el océano.
La conferencia EMSEA 2025 reafirmó la importancia de la educación, la colaboración y la creatividad para convertir la cultura oceánica en un cambio real. Al compartir herramientas prácticas e implicar al profesorado, SUBMON sigue contribuyendo a una mayor concienciación, a comportamientos más responsables y a un compromiso duradero con la conservación de los ecosistemas marinos.
Las ideas y conexiones surgidas en Oostende seguirán guiando nuestro trabajo, una luz constante, como la de un faro, mientras seguimos impulsando las iniciativas SEA2SEE y BiodivOcean y transformando el conocimiento en acción por el océano.
Mirando al horizonte: EMSEA 2026 en Barcelona
EMSEA 2025 puso de relieve el papel esencial de la educación, la colaboración y la innovación para traducir la cultura oceánica en impacto real. En 2026, la conferencia se celebrará en Barcelona, y desde SUBMON nos ilusiona colaborar con el Institut de Ciències del Mar y la Blue School Network en la organización del encuentro. Esperamos contribuir a una edición dinámica que siga conectando a educadores, científicos y defensores del océano de toda Europa.




