Bajo la superficie del océano, tiene lugar un continuo proceso de cambio y adaptación que juega un papel crucial en la salud y resiliencia de nuestros mares y océanos: la sucesión ecológica. Este fenómeno, que refleja la evolución y dinámica de los ecosistemas marinos a lo largo del tiempo, es esencial para comprender y conservar la biodiversidad marina.
La sucesión ecológica no es sólo un concepto teórico, es una realidad palpable que forma parte de multitud de proyectos de conservación y restauración marina. Uno de estos proyectos es OCEAN CITIZEN, en el que participamos activamente desde SUBMON. Este proyecto europeo pretende desarrollar un protocolo de restauración marina replicable que combine la regeneración de hábitats y la inmovilización del carbono con el compromiso social y el beneficio económico para las comunidades locales. Además, en OCEAN CITIZEN, tenemos la oportunidad de ser testigos directos de cómo los ecosistemas marinos se recuperan y se transforman con el tiempo.
En este artículo exploraremos en profundidad la sucesión ecológica en el medio marino, destacando su importancia para la conservación marina y cómo proyectos como OCEAN CITIZEN nos permiten entender y apreciar este proceso.
¿Qué es la sucesión ecológica?
La sucesión ecológica es un concepto fundamental en ecología que hace referencia al proceso por el cual la distribución de especies y hábitats en una zona cambia con el tiempo. Este cambio se debe a variaciones en la presencia y abundancia de las distintas especies a medida que pasan los años (o los siglos). Aunque la sucesión se asocia más frecuentemente con la comunidad vegetal en los ecosistemas terrestres, también es importante tener en cuenta estos cambios de población en hábitats marinos.
El proceso de sucesión ecológica puede observarse en muchos sistemas diferentes, que van desde el establecimiento de praderas y pastos después de una erupción volcánica, al deshielo de glaciares o a la reconstrucción de un arrecife de coral después de la destrucción causada por un huracán en el océano. Tras la perturbación, el restablecimiento de diferentes especies inicia nuevamente el ciclo, reemplazándose unas a otras hasta que se alcanza una «comunidad clímax», similar a un bosque maduro, o hasta que ocurre otra perturbación.
¿Cómo se desarrolla este proceso?
La sucesión ecológica se desarrolla en tres fases distintas, cada una contribuyendo al desarrollo gradual de un ecosistema. La primera fase es de colonización, marcada por la llegada de especies pequeñas y muy simples, comúnmente conocidas como especies pioneras. Estos organismos colonizan rápidamente el sustrato, exhibiendo un crecimiento rápido y altas tasas de reproducción.
Algunos ejemplos de especies que encajan en esta etapa de la sucesión son la Asparagopsis taxiformis, un tipo de alga roja, y la Cymodocea nodosa, una especie de pradera marina que solo está presente en el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Esta etapa sienta las bases para las fases posteriores de la sucesión.

Cymodocea nodosa, Laura Busquier (UGI)
A medida que avanza el proceso, la fase de sucesión adquiere protagonismo. La colonización en curso allana el camino para el desarrollo de nuevas especies, a menudo denominadas «especies de sucesión tardía». Durante esta fase, la densidad y la diversidad de organismos aumenta y el ecosistema experimenta un proceso de maduración. Se incrementa la competencia entre especies, dando forma a la estructura de la comunidad. En esta fase, algunos ejemplos destacados de especies son la Aplysina aerophoba, que se encuentra tanto en el Mar Mediterráneo como en el Océano Atlántico, y la Gongolaria abies-marina.

Aplysina aerophoba, Clara García (UGI)
La culminación de la sucesión ecológica ocurre con la fase clímax, que representa la fase final y estable del desarrollo del ecosistema. Esta fase se caracteriza por un ecosistema maduro y equilibrado. Durante esta fase, se alcanza el «punto final» del proceso: la comunidad clímax. Esta comunidad se mantendrá hasta que ocurra una perturbación. Dos ejemplos de especies que suelen aparecer en esta etapa son la Antipathella wollastoni y la Leptogorgia viminalis.

Leptogorgia viminalis, Laura Busquier (UGI)
Es importante destacar que las especies pioneras presentes en la fase de colonización son simples y crecen rápidamente con tasas de reproducción prolíficas. Sin embargo, a medida que avanza la sucesión, aparecen especies más grandes, estableciendo una compleja red de interacciones. Los depredadores se vuelven más predominantes en las etapas posteriores de la sucesión, especialmente cuando el ecosistema ha madurado y se ha estabilizado.
Factores que pueden afectar el proceso
La sucesión ecológica puede verse afectada por diversos factores, que pueden acelerar o retrasar el proceso. Por ejemplo, eventos de perturbación, como tormentas, huracanes o actividades humanas como la pesca de arrastre, pueden restablecer el proceso de sucesión al interrumpir las comunidades establecidas. Las perturbaciones provocadas por el ser humano pueden interrumpir los procesos de sucesión naturales y llevar a la dominancia de ciertas especies. Cuando estas perturbaciones cesan, las especies pioneras pueden colonizar rápidamente el área, iniciando una nueva secuencia de sucesión.
Otros de los factores más importantes que afectan al proceso de sucesión ecológica son la temperatura, los nutrientes y las condiciones climáticas, ya que influyen en los tipos de especies que pueden prosperar en un hábitat marino particular. Los cambios en la temperatura debido al cambio climático y los nutrientes debido a la eutrofización pueden afectar a la dinámica del proceso de sucesión a largo plazo.
Además, las interacciones entre especies, incluida la competencia, la depredación y la simbiosis, también moldean la estructura de las comunidades marinas. La sucesión también puede verse influenciada por cómo las especies interactúan y se adaptan entre sí con el tiempo.
Comprender el proceso de sucesión ecológica en el medio marino es fundamental para la conservación y restauración de los ecosistemas marinos. Proyectos como OCEAN CITIZEN proporcionan una excelente plataforma para estudiar este proceso en acción, permitiéndonos observar cómo los ecosistemas marinos se recuperan y se transforman con el tiempo. Por ello, os invitamos a seguir descubriendo este fascinante proceso en la página web (oceancitizen.eu) y redes sociales del proyecto.




